Viernes 27 de marzo de 2020. Séptimo día de cuarentena por COVID-19

9:00 El día no se decide entre aquellas jornadas de otoño nubladas, y los momentos coloreados de Sol y terracotas.

9:30 Hoy hay menos mosquitos Culex. Quedan algunos rezagados que no han sido alcanzados, bien por la fumigación –aunque mi zona no ha sido anunciada por el municipio como alcanzada por esas tareas–, o porque si bien se mantiene la humedad ambiente, ha disminuido la temperatura.

9:35 Han germinado los Rabanitos alargados. El año último los chicos internados en el IPESA donaron semillas al INTA ProHuerta. Algunos fueron acompañados por Horacio, el técnico en horticultura que trabaja en el lugar, y Julio Jamad, que documentó en un vídeo la entrega de semillas, que incluyó además semillas de Caléndula (Calendula officinalis). En la bolsita que el INTA ProHuerta de Santa Rose me entregó el 15 de marzo de 2019, había 73 semillas de Rabanitos alargados. Además de disfrutar de esta especie que lo convence a uno que puede ser un horticultor, me divirtieron mucho las formas adoptadas por esas plantas en el abrazo con la tierra, el agua y el Sol. Algunas de ellas eran eróticas, y me remontaron a Robinson Crusoe, aquella maravillosa historia que, dicen, Daniel Defoe tomó de Alexander Selkirk, un marino que había publicado su experiencia. Selkirk (* Alexander Selcraig) fue un pirata escocés de la Marina Real Británica. Selkirk tenía muchos problemas de polleras en la ciudad en que vivía, por lo que decidió embarcarse en una misión que durara varios años, para escapar a los celos de los maridos, y a la justicia. Como pirata, o bucanero, participó en muchos ataques a navíos españoles, y puertos del Pacífico Sur. Algunos dicen que cuando el navío se detuvo en la Isla de Juan Fernández, otros en la Isla Más Tierra (rebautizada por el gobierno de Chile como Robinson Crusoe, y la colocación de una placa que rememora a Selkirk), el marino escocés decidió quedarse en tierra porque el navío estaba en malas condiciones y no sobreviviría. El capitán desoyó sus quejas, y poco después el barco sucumbió. Selkirk esperaba ser recogido por otro barco en poco en tiempo, pero esto se extendió por cuatro años y medio. Estudiosos de la obra de Defoe señalan que es posible que el magnífico autor, quien además es autor del Diario del año de la peste, no sólo se habría basado en la historia de Selkirk, si no en los múltiples casos de corsarios, bucaneros, y otros miembros de la poderosa Marina británica que sufrieron naufragios. ¿Por qué lo traigo aquí? Porque creo que todos en este planeta, nuestra isla en el Sistema Solar, hoy somos Robinson Crusoe. Estamos en modo supervivencia, con la esperanza de ser rescatados en pocos meses, pero aquí la marea del COVID-19 se extenderá en el tiempo… tal vez más allá de los cuatro años y medio experimentados por Selkirk. Por otro lado, si bien los estudiosos británicos señalan que Crusoe es el arquetipo del comerciante (imperial) británico, otros, más amplios, señalan que es el arquetipo de la persistencia, del superviviente, que crea un mundo nuevo con principios éticos. Más acá en el tiempo, el Selkirk, el Crusoe del cine, fue protagonizado por Tom Hanks. Ustedes dirán…

Hoy pensé en aquellos que tenían operaciones programadas para este 27 de marzo de 2020. Imagino, y probablemente es un estado mental equivocado, que casi todos estarán preocupados. Unos, porque si bien aguardaron bastante tiempo que se cumplieran todos los protocolos previstos para una cirugía, cuando estaban ahí, a días… cayó la cuarentena. Otro artículo de esa gran factoría que es China: el COVID-19. La pandemia.
En algunos instantes pensarán: “esto es una señal, no debía operarme”. Y en otros, tal vez unos segundos después de aquél primer pensamiento, la mente les propondrá: “perdiste la oportunidad. ¿Habrá otra?". Sí, coincido con ustedes, nuestras mentes nos proponen estas trampas. Nos esforzamos por arrancarlas, y en circunstancias inesperadas, regresan con más potencia. Habrá que observarlas como experiencias. ¿Habrá que hacerlo?
Asimismo, habrá quienes querían evitar esa intervención quirúrgica. Y si se trata de afección grave, bromean con que no será ella quien intente noquearlos, porque ahora hay algo más novedoso, o más antiguo.
De todos modos, ¿quién quiere ir a la camilla de un quirófano en tiempos de COVID-19? #YoMeQuedoEnCasa!!

Desde aquí, nuestros corazones envían un abrazo enorme a enfermeros, médicos, policías, epidemiólogos, voluntarios, integrantes de las fuerzas de seguridad y armadas, empleados de los lugares considerados fundamentales para que el mundo siga adelante durante esta pandemia. A quienes olvido incluir, nuestros mejores latidos y ¡MUCHAS GRACIAS!, porque nosotros estamos en nuestro hogar, y ustedes han dejado a sus familias para ayudarnos.

Vivimos otra página del Diario de la incertidumbre. ¡Cuídense!