¿Cómo explicar que en medio del ensimismamiento, había perdido de vista que la llama de la candela estaba a punto de extinguirse?

¿Cómo explicar que al llegar a su lado casi de un salto, debió contenerse para no ser el causante de su extinción?

La llama, reducida a una expresión mínima, se erguía aún poderosa, con los tonos azulados, dorados y blanquecinos. Contuvo la respiración y encendió la candela que lo acompañaba.

¿Cómo explicar en términos humanos ese carboncito ardiente? ¿Esa hermana de las estrellas que iluminaba el lugar? Dies Natalis Solis Invicti

Imperceptibles latidos y pulsaciones la mantuvieron con vida, hasta que una explosión masiva, pero muy sutil, imperceptible a los ojos del observador desprevenido, la liberó en un desborde de veloces volutas que danzaron en el espacio en procura de un destino oscuro, invisible a sus ojos arcaicos.

La mano maestra de los directores invisibles hizo el gesto transmutador, y su luz fue no-luz ante sus pupilas asombradas.

Agradeció. Estaba ante una de las manifestaciones universales tan enormes, tan diminutas. Sus palabras empujaban atolondradas en el intento de apoderarse de la lengua y volar más allá, pero guardaron respetuoso silencio.

¿Cómo explicar la sensación que lo envolvió ante el milagro de esa muerte que transformada en signo negativo ahora moraba en la nueva llama?