Este es un conjunto de ideas desordenadas, con la intención de que ustedes, y yo, elaboremos una recopilación de hechos importantes, si queremos respetarnos como iguales. Y perseverar en el intento.

Seguramente, con el paso del tiempo, le hallaremos un orden, porque hay acciones que tienen más valor moral, ético, espiritual, que otras, que pueden evaluarse como materiales.

Avancemos, pues, en esta enumeración desordenada de acciones para afirmarnos como individuos, fruto de pensar en el otro. Realmente. En ese modo de comprensión que proponen los sabios de la vida: amar comprendiendo, y al comprender, amar.

Un Sabio polivibrante enseñó que este estado es una posibilidad humana. Es necesaria la perseverancia. O pequeños momentos de una comprensión extática: observar la salida y la puesta del Sol; contemplar la inmensidad de mundos en el cielo estrellado; quedarse atrapado por la manifestación de la Naturaleza.

¿Cuál es la practicidad de eso? Sólo puedo expresar en este momento que muchas veces vivo apegado a tantos ritmos cotidianos en la lucha por la vida, y le doy la espalda a aquellos ritmos y procesos, expresión, también, de la vida en lucha.

Como verán en unos momentos, no comenzamos cada párrafo con la consigna “pensar en el otro…”. Tal vez deberíamos hacerlo mentalmente, porque en lo personal lo hice, y encontré que tenía recopilados pocos ítems, pese a que la idea rondaba en mi cabeza desde largo tiempo atrás.

Niño cubierto de barro. Crédito de la imagen: Carolina Sánchez

Niño cubierto de barro. Crédito de la imagen: Carolina Sánchez.

Desde este momento, dejo inaugurada su participación, la de ustedes, para que aporten elementos a esta ‘wikipedia de la otredad’. Pueden hacer propuestas en la sección de comentarios; allí sus pensamientos serán leídos por todos, y los interesados podrán apoyar las propuestas que consideren adecuadas. Formular otras. Y abriremos el proceso de incorporación a esta recopilación de ideas desordenadas para una guía sobre la otredad.

Ceder el paso

-Es ceder el paso a los niños, los ancianos. A aquellos para que aprendan un gesto simple, pero de gran valor, que sus mayores necesitan. A los adultos, simplemente porque su capacidad de maniobra es cada vez más limitada, y porque a muchos de los destinatarios esta acción les iluminará el alma.

Cuidar de nuestras mascotas

– Es atender nuestras mascotas. Si tienes gatos, en que además de ser animales cuyas imágenes conquistan multitudes en las redes sociales, debes atenderlos. Acostumbrarlos a hacer sus necesidades en las cajas de arena que tú debes acondicionarles y renovarles, para que no tengan infecciones y tú también puedas enfermarte. Si dices que el espíritu independiente de tu/s gato/s evita que usen la caja de arena que les compraste, no es que tengan un espíritu libertario, si no que eres irresponsable y negligente, y les trasladas a él/ellos esos estados mentales que te pertenecen.

¿Y estos residuos?

Mucho se ha dicho sobre el respeto a los horarios en que deben sacarse los residuos hogareños, en oficinas, restaurantes, para que los trabajadores de recolección de basura puedan hacer su tarea adecuadamente.

Sabríamos de qué se trata si fuéramos en la parte posterior de un camión recolector de residuos, por sólo 1000 metros, para comprobar los olores que emanan nuestros residuos dejados al Sol, la lluvia, la noche, y las alimañas.

Esto parecerá una sinrazón en algunos lugares de este bendito planeta, donde la recolección de residuos está semi o plenamente automatizada. En muchos otros sitios, la recolección es realizada manualmente por los operarios, que corren detrás de carros, camiones repletos de desechos.

Si fuéramos el recolector, nos gustaría que los residuos estuvieran bien dispuestos, para hacer nuestra tarea menos miserable. En la otredad que proponemos, seamos el recolector cuando dispongamos de nuestros desechos domiciliarios. Sacarla de nuestro hogar a la calle, no significa que ya dejó de ser nuestra responsabilidad. Aunque la depositemos, furtivamente, o no, en el canasto de tus vecinos.

Si ya ha pasado el camión recolector, mantengamos los residuos que generamos en el interior de la vivienda hasta que los servidores públicos pasen a recolectarla. Como ya expusimos, dejarlos en la calle no significa que sean menos nuestros. Aunque la coloquemos en el canasto de los vecinos.