He aprendido

Con el paso de los años he aprendido que hombres poderosos le temen al débil, a quien no tiene nada más que su alma y sus huesos.

¿Lo conté bien Chulengo?

Caía la tarde, y como era un otoño con características invernales, la oscuridad estaba muy apresurada por despedir al Sol. Estaba en eso, cuando vino El Chulengo y me contó esta historia.